viernes, 10 de septiembre de 2004

Vamonos...

LLaman a los pasajeros, para el último tren sin destino
y la gente corre por los pasillos,
sin saber el andén que les toca,
llevan las maletas abiertas,
los pies descalzos, y las miradas rotas

Corren, caen, y se pisan,
nadie para a ayudar a los demás,
ni siquiera paran a ayudarse a ellos mismos,
nadie quiere saber nada..solo quieren correr

El tren arranca, y falta gente por subir,
los equipajes se quedan huerfanos de padre en un minuto,
las mujeres viudas, y los niños tristes,
hay gente en medio de la vía, y el tren no para
la agonía, no es más que la nostalgia,
algunos se van, y ya quisieran volver,
algunos lo dejan todo, y para otros, todo es poco,
algunos no dejan nada, y nunca quisieran haber estado
el tren sigue su camino, está vivo,
huye de la estación,
como los corazones rotos huyen de una traición..

Yo por mi parte, he perdido el tren,
pero aún tengo el equipaje, y los ojos abiertos,
solo queda esperar...queda tiempo...

3 comentarios:

  1. Sublime..
    Me ha parecido genial el poema..
    Tengo debilidad por los trenes como metáfora..
    Me he identificado con alguno de los personajes desvalidos de los que hablas, quizá con los que les falta algo y no saben bien qué..
    Ha sido solo mi imaginación?

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  2. a mi también me gustan los trenes..hoy parece que es día de trenes..si, quiere decir eso..a todos nos falta algo..hoy es 11..también quería decir, que algunos ya no están, y otros seguimos..fue cuestión de azar, que unos subieran al tren, y otros no..

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  3. es cierto..
    somos muy afortunados, aunque no lo apreciemos
    lastima de vida

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