jueves, 4 de noviembre de 2004

manos de pianista



Pasa por delante de mi, una vez, y otra, y otra..es un desfile de provocaciones, sabe que estoy solo, que estoy muy solo aquí, sentado, con los puños apretados, y la chaqueta colgandome de los hombros, despeinado, desilusionado tal vez, con la mochila a los piés y mirando a la gente pasar..se está paseando por mi campo de visión, y yo no quiero verla, pero tampoco quiero cerrar los ojos, yo estaba
primero..saco un papel de la carpeta, donde tengo escritas las frases que quería decirle al profesor antes de que me expulsara..empiezo a doblar la hoja, una vez, dos, tres..hasta que no puedo más..y entonces empiezo a desdoblarlo..hasta tener la hoja otra vez abierta..entonces cojo, y la empiezo a romper en fragmentos desiguales, como un puzzle, pero sin motivos lúdicos, eran unas frases de mierda, y estoy expulsado igual..y ella sigue paseándose delante de mi..mira libros de
literatura medieval, y libros de arte..cada vez pasa más cerca, y a veces cuando pasa, me mira como sabiendo que me está poniendo nervioso, y yo no puedo hacer nada, porque no tengo donde ir, y me quedo sentado, llevo horas sentado en el mismo sitio, han pasado ancianos, niños, estudiantes, y ella sigue dando vueltas..hasta el
punto de que ya no me molesta que pasee delante de mi, tengo las manos cruzadas, y los papeles esparcidos por el suelo, y ella se para enfrente de mí esta vez, un par de segundos..es como si quisiera que le dijese algo..y no sé que decirle, llevo horas viendola pasar, pero solo me he fijado en sus manos..me está mareando esta danza concentrica..ahora mira compactos de música..puede ser un buen momento
para decirle algo..me levanto, y dejo la mochila y los papeles tirados por el suelo, cruzo el pasillo que me lleva a las canciones, y me paro detrás suyo..extiendo el brazo para tocarle el hombro, pero ella se da la vuelta antes de que la roce..y me da un beso en los labios..Al despegarlos, me dice que he tardado mucho en acercarme, y yo le respondo que me estaba poniendo nervioso ya..que solo venía a decirle que tenía manos de pianista, ella sonríe, y me da la mano..me invita a su casa, para enseñarme la quinta sinfonía, le digo que sí, claro..y
olvido la mochila y los papeles sin dudar..

1 comentario:

  1. este texto estâ increible...DANI LO AMOOOOOOOOO

    una MARAVILLA...realmente me emociona, la tension siempre presente, la sutileza, la ingenuidad total, la sorpresa, los papeles que no importan, los papeles que son mâs que simple hojas con frases escritas, papeles que son los roles que a veces debemos representar en este mundo de ceremonias y actitutes poco espontâneas.

    Realmente, que se pierdan todos los papeles, vaguemos por el mundo sin frases, conducidos ojala por una mano de pianista...a lo que venga, a que nos sorprendan...

    increible, hombre, siga por favor..estos textos dan gusto leerlos, me llevan, me conducen, CRESTA, esta genial!!!!!!!!!!!!!!!!

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