viernes, 25 de febrero de 2005

chicas que te harían daño muy fácilmente




"no necesito a alguien como tu"

yo sigo siendo el mismo,
pero tú has cambiado tanto,
que ahora es más grande el abismo,
entre tus besos y mis labios

sábado, 12 de febrero de 2005

silueta y sombra

Mi silueta y tu sombra negra
juegan como dos niñas
a hacer el amor en la pared,
mientras suena Sabina en el atlavoz izquierdo
y el radio-cassete pide pausa,
para coger aire,
y volver a comenzar,
mientras a Joaquín se le quiebra la voz,
a mi me hace lo propio el corazón,
dandote un vuelco sobre el colchón,
no se si esto es soñar o estar despierto,
no sé si esto está bien o lo lamentaremos,
que griego! no sé nada,
y a la vez, cuantas cosas me has descubierto
a enredar mis ojos en tu pelo,
a sonreír a medias pelando una naranja,
a lamer tu lengua secreta con la mía,
mientras pienso,
-suerte haberte conocido, que buen día-
que lento es el juego del amor,
cuando todo empieza por vez primera,
y florece en el único jardín sin flores de la Tierra

"no" son

No son solo letras ni palabras
cuando te digo "amor",
cuando te abrazo
cuando te digo "beso",
cuando me caigo y no duele
no es solo un juego de dos
es más simple, o quien sabe, más extraño
como cuando digo "agua" y no me mojo,
o cuando digo "pena" y nunca lloro,
es un montaje, una ficción irreal
el largometraje de la verborrea incesante
que habla sin decir nada,
o que dice sin hablar,
y que más da, o nos da lo mismo
soplar palabras al viento que sopla en nuestro camino

levantarse

Me levanto del sofá de tus caderas,
para colgarme un momento del balcón
vestido con amor y luna nueva,
rendido a tus piés de seducción,
bohemio y triste,
y cuando vuelvo a entrar no estás,
y te busco entre olvido y recuerdo,
me destrozo pensando que no vuelves
o peor aún, que nunca estuviste,
el túnel del pasillo está en ruinas,
y no me atrevo a desafiarlo,
el semáforo en rojo de tu habitación
lo dice todo,
sigue siendo diciembre en tu corazón
y nunca para de llover,
pero al menos estás, cerca y lejos,
pero estás..

somos soledad

La breve intensidad del amanecer,
llega con rayos de soledad,
nace con gotas del polvo del ayer,
y trae un nuevo sol
a mi vieja ventana
sin luces ni persianas
me despierta quemando mi retina
dorando la pared con su rutina,
dejandome caer de pié
Y nunca diríamos que es culpa suya,
que cada día estemos más lejos,
porque es la pura verdad
Cada día que pasa nos alejamos,
y no es cuestión de sombras,
ni de canciones tristes,
ni de oscuridad...
Cada día estamos más solos,
y aún gracias que el sol vuelve,
y nos muestra la salida de emergencia,
como consejo gratuito a tanta estupidez,
tú a tu vida, yo a la mía,
somos soledad, o no, ya no lo sé...

sentado

Me sentaré en el parque a ver pasar las horas,
las que vienen en bata de seda, y las que no,
las que llevan falda roja y canciones de amor,
las que llueven cuando hace frío,
las que duermen al hacer el amor,
y me sentaré solo, tal como me siento
en el banco oxidado sin pintura acrílica,
áspero como el tacto de mi cuerpo contra el asfalto,
y falto de sabor, cual sentimiento olvidado
Me sentaré a esperar milagros en primavera,
a ver caer los otoños de las hojas en los árboles,
a ver nevar las personas en los balcones suicidas,
y a ver quemarse palomas con crueldad,
comiendo colillas y pena en el suelo húmedo de la ciudad,
contando historias y guerras, por dos migajas de pan,
quien pudiera volar..y nunca sentado esperar

un cabello

Guardo uno de tus cabellos,
en mi maleta para viajes urgentes,
en el cajón de los sueños,
y en el frío de mi soledad,
para anudarlo a mi dedo, a mi sien,
para llevarlo el edén
del silencio de nuestra habitación,
o a tu rincón favorito en la casa,
Lo guardo como un tesoro
que no vale nada, o vale muy poco
salvo para el guardián que lo cobija
incluso con su vida,

Lo guardo para noches calientes,
con allanamiento de moralidad,
y pecados de creyentes,
para hastío y verano en la calle,
pero frío cercano
en nuestro frente de batalla

Te he extrañado un siglo,
y te fuiste ayer a las doce,
que largo el dolor sin olvido,
que duro
aterrizar sobre flores con espinas
después de dormir en las nubes,
después de quererte sin vida

nada

Nada queda en esta habitación desierta,
nido de silencios y escorpiones,
lecho de decepciones y alegrías,
en desigual proporción,
nada queda dentro de nuestra alma en venta,
hoja del árbol de la caducidad,
pieza del cuadro de la soledad,
Poco o nada se nos echará en falta,
ni los pedazos rotos del espejo de la memoria,
ni las canciones del tocadiscos usado
¿quienes somos nosotros para retar al pasado?
me temo que nadie, o incluso menos..

viernes, 11 de febrero de 2005

casi

Casi como en un sueño,
como en el sueño de una vida,
llena de encuentros y de despedidas,
de remordimiento y olvido,
de caminos encontrados y perdidos,
allí fue donde te vi por vez primera,
y donde nunca te volveré a ver,
donde el silencio ameniza la espera,
por ver pasar el último tren.

Casi en una vía,
en una vía sin tren ni reloj,
allí habita mi equipaje,
parco de emociones, y sin corazón,
en andenes de ida y vuelta,
o acaso andenes que no han de volver,
porque cuelgan de las vías muertas,
con billete hacia el ayer

Casi muerto,
casi como un muerto estoy sin ti...