lunes, 29 de agosto de 2005

olvido




A ella le hubiera bastado con poco. Cruzar algún mar. Vivir alguna vez. Nunca le pidió a la vida más de lo que ella le podía ofrecer, y sin embargo muchas veces ofreció más de lo que podía dar. Esto era lo que enamoraba. En los pequeños detalles se regalaba para siempre.

En verdad nunca tuvo pareja alguna, solo besos. Sin nombre, sin remite. Intentó olvidar antes de aprender a olvidar, y le costó entender que algunas cosas nos vienen dadas en forma extraña. Lo consiguió. Fue mordaz a la hora de quererme, y no tuvo reparos en coserme el corazón. Un corazón hecho trizas, pero cosido. Tuve que quererla, entiendeme.

En alguna ocasión me contó sus sueños, y los compartimos. Imaginó fotografías disparadas en lugares fusilados. Sin flash, porque el flash es una gran mentira. No hay que poner cosas donde no las hay. Ni luces. Y mucho menos palabras. Más o menos nos reímos de todo eso, y de la gente que creía que las cimas son los puntos más altos. Nos burlamos, creo, de las cosas que solo parecen. De todo. De las cosas que se reflejan en los charcos y mienten. Del color celeste hojalata. De nosotros.

A ella nunca le faltó una sonrisa, y fletaba barcos para mi. Para mi, que me da miedo el mar. Y volar. Que me doy miedo yo, y los demás. Imagina. La adoré. Sabía francés, y alemán. Yo portugués y español. Fuimos de donde quisimos ser. Coimbra, Fréjus..de lugares que nunca veremos juntos. Y siempre le dije je t'aime. Del sur del sur, en los mapas. Y del este de los sentimientos. Las coordenadas desordenadas eran las únicas que tenían sentido. Y lo desgarbado de no llegar a conocernos bien.

Yo no sé querer. Sé querer querer, pero no quiero. No te pierdas. No te lo pierdas. Y se fue. Volvió a nacer en otra parte, y con otro nombre. La reconocería en cualquier gesto. En sus ojos. Pero ya no miro atrás. Esto es así.

A ella le hubiera bastado con poco. A mi me hubiera bastado con ella. Pero es el momento de construir una vida cierta, y aparcar los delirios y las ilusiones en pretérito imperfecto. De olvidar lo que es lícito olvidar -nada-, y coger hojas en blanco.

Voy a empezar por un color cualquiera..tal vez celeste hojalata.