jueves, 15 de junio de 2006

sin acentos, gracias

Y nos golpearon y sangramos, porque al fin y al cabo seguíamos teniendo algo dentro. Mentimos y escupimos y nos resbaló la verdad. Nos dolieron tanto los días pasados como los días por venir, y elegimos aprender a olvidar, que es aprender a morir. Los asientos se quedaron vacíos, y aquella noche solo bailaron las putas y los borrachos. Bailaron todos y luego tú y yo. Bebimos y rompimos las copas. Rompimos las copas y volvimos a beber, y luego juramos que no volveríamos a querer. Y rociamos las mesas con sonrisas de las que ya no nos quedan, nos cayeron al suelo, nos pisaron el beso, y pudimos cantar. Elegimos cantar con los ojos cerrados y llorar hacia dentro. Perfilar las esquinas y doblar las promesas. No volver a perder ni una de nuestras señas, ni una de nuestras vidas. No volver a elegir el camino correcto que para eso ya existen los hombres perfectos. Elegimos que aunque doliera, sería así. Y así. así. Así es. Somos. estamos