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He andado tus calles esta noche,
y repetían, bajito, nuestros nombres:
algunas sonreían de repente.
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les he suplicado, por favor, que nos recuerden:
que en un rincón de la memoria siempre exista
tu imagen sonriendo en el barrio de Gracia,
mi lucha titánica, por ti, contra una gamba,
y la lluvia de un concierto en Barcelona;
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que siempre haya un lugar para el recuerdo:
de todas las maletas que se pierdan,
y aquéllas que algún día perderemos.
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que a partir de ahora tengas sitio
detrás de mis palabras favoritas,
como tiburón, círculo o cena,
y vuelva a sonreír al recordarlo.
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y que queden pendientes nuestras deudas,
y algún día tengamos que volver para pagarlas.
Buah! me flipa esta entrada, muy muy buena de verdad, y las frase que la cierra es genial.
ResponderSuprimirsaludos ;)
No puedo -ni pretendo- ser original,.. sólo hacer mías tus tremendamente certeras palabras. Como una diana, en el centro de mis pensamientos.
ResponderSuprimircomo diría un tal Quique González:
ResponderSuprimir"No te olvides de borrar de la memoria, los renglones que cuentan las ausencias más cortas"
Que linda manera de evocar a esa pequeña bonita. Me encanta tu estilo, saludos...*
ResponderSuprimirMe encantó la manera tan linda de evocar a la pequeña bonita, saludos...*
ResponderSuprimirla mejor manera de recordar es cuando las cosas que creemos sin vida nos sonrien...
ResponderSuprimirbesos:*
Después de leerte no creo que sea tan pequeña, gracias por regalarnos pequeños trozos de realidad en forma de letras de oro
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