miércoles, 2 de diciembre de 2015

lo que sé del amor

de casi todo de lo que hablo no sé, 
pero de echarte de menos sí.
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hasta dónde yo recuerdo el amor era una palabra, una forma de abrazarte, un nombre -inmutable-, lo dicho y lo no dicho, nuestras tardes de domingo, una bicicleta compartida, mensajes a medianoche, un cena para dos, lo sencillo, lo erótico y lo festivo -o ambos dos-, también lo vulgar, miradas de reojo, algún guiño, el miedo, las manos apretadas contra el frío, una bufanda azul -y todo lo que...-, un libro -ese-, un poema -todos-, y mirarte a los ojos como si existiera un algoritmo que yo pudiera ser capaz de comprender: saber desde el principio que él y yo siempre seríamos mejores contigo.
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también era entender que para romper un corazón primero habría que encontrarlo.
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y desear que una misma persona fuera para otra casa, refugio y ciudad
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aceptar que nunca nos comprenderíamos del todo.
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y a pesar de ello quererte y no poderte evitar.

6 comentarios:

  1. Que publiques de nuevo es la mejor de las sorpresas nocturnas.

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  2. Seguirte cada día, cada mes, cada año, y que siempre vuelvas a publicar. No lo dejes nunca. Consigues expresar lo que yo no puedo ni decir.

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  3. Y una vez más, vuelvo a querer saber de ti.

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