A algunos nos suena el corazón a hojas secas y violín desafinado. A pequeña canción de amor. Y no sabemos mentir. Visitamos a viejos amigos, en lugares familiares honrosamente conocidos y lejanos. Los amigos son los únicos heroes que quedan en la ciudad. Nada de cabinas ni habitaciones mustias. Nada de poderes. Miradas que saben comprender e historias que vienen de mucho antes. Dolor artificial y palabras de fogueo. A veces no nos hace falta mucho más para justificar una espera siempre demasiado larga, para un encuentro siempre demasiado corto. Luego de vuelta a casa siempre sabe mejor porque nos sabemos más cerca, más reales y con los ojos más claros, a pesar de las persecuciones y el cielo azul..y es que Barcelona sigue siendo tierra de oportunidades.
"Miradas que saben comprender e historias que vienen de mucho antes."
ResponderEliminarUna mirada comprensiva es muy difícil de encontrar...
P.D.: Acabo de caer que el símbolo que pones como "&" es un franchutismo...
Bonito texto.
ResponderEliminarSaludos.
De las miradas sabe mucho el mar, porque a él nunca le mienten.
ResponderEliminar"para que la luna llena nunca choque contra el suelo", para eso están los amigos.
Los encuentros saben a poco ultimamente, sí...
ResponderEliminar^^^^^^^^^^^^^^^
ResponderEliminarEsa era mi opinión...
Totalmente de acuerdo con su texto... y si, Barcelona sigue siendo una tierra de oportunidades...
ResponderEliminar