jueves, 22 de marzo de 2007

Detrás de cada noche escribía tu nombre.

Cerraba la ciudad y recordaba tus ojos cuando todo era azul, y aún no existían las manos que me dejaron sin alas. Y no existían más cielos que aquellos que nos protegían del mundo.

Delante de mis ojos sólo aparecían inviernos abrazado a ti.

Todas las calles tenían la misma herida, y la Policía no dejaba de buscar al ladrón que se había inventado tu vida. La gente y los gatos pensaban en volver a casa, y en besar y en abrazar. Yo pensaba en ti, de aquella manera. Y no buscaba promesas ni equipaje. Ni siquiera sé si buscaba algo que no fueran tus labios para quedarme a vivir.

Luego vino el frío y todas las patrias extrañas, y un mar que siempre me decía que no ibas a volver.

Detrás de cada noche escribía tu nombre y te olvidaba. Y de vez en cuando sonreía sabiendo que no me ibas a querer.

6 comentarios:

  1. Yo sonreía porque sabría que me quería. Sonreía porque sabía que ella en el fondo pasaba la vida cohibiendo sus sentimientos hacia mi. Sonreía porque sabía que actuar durante una boda no era un buen momento.

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  2. no quiero asustarte, pero el otro día, casi casi, me pasó que yo era vos... se entiende?... que era vos, yo digo, sí... ya te explico

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  3. A pesar del azul y otros colores más o menos cínicos, creo de verdad en eso tan difuso conocido como “humanidad”. No confundir, aunque parezca y sea contradicción, con eso otro que los cursis llamarían “personas humanas”.
    Pienso que la parte más importante de nuestras vidas, la interior, se hace mucho más llevadera gracias a la sensibilidad o al talento de unos pocos, esos intermediarios que cantan, escriben o filman un pedazo de mundo sin alterarlo, sin hacerlo mejor ni peor, pero a nosotros nos parece que sí porque saben conectar nuestras emociones con la vida.

    Tu exilio fue mi puerta de entrada a “todo esto”, que es mucho más de lo que parece, y espero que no parezca poco. No es sólo empatía cuando algo "te llega", y es que aunque algunos traten de ponerle nombre a todo, nada explica porqué prefiero el azul al rojo, el Español al Barça, los textos tristes a las comedias de amor.
    En fin; por fin, gracias.

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  4. Por suerte el azul permanece... y no siempre el frío nos hace estremecer. Me gusta el mar de invierno, las olas que con furia traen recuerdos en su vaivén... algunos tan vivos aún que no pueden hacer otra cosa más que emocionarte

    Tharsis
    http://mientrasvivimos.blogomundo.com

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  5. Dani, te echaba de menos. Siento el retraso. Vuelvo con fuerza. Con lluvia en la retina.
    Te mando muchos besos

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  6. Me gustan el exilio de tus palabras.
    A mi el mar me susurra algo parecido, un ser ausente que seguirá siendo ausente porque la noche lo llevó lejos..

    Saludos para ti
    Te seguiré leyendo
    Adios!

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