domingo, 11 de marzo de 2007

problemas de existencia y necesidad

Durante meses no estuve realmente dispuesto a creer que el olvido podía existir tanto y por eso me negaba a volver. Que la distancia era una mentira lo supe siempre, pero que era una mentira que dolía tanto solo lo supe al final. Dejé de creer en aquellas cosas que me pudieran hacer recordar o me pudieran doler mucho y bien. Dibujé una sonrisa en un papel, y rompí el papel en trozos tan pequeños que creí que había podido con todo. Contodo. En el espejo encontré el rastro de tantas noches pasadas que temía que ella se escondiera aún detrás. Pensé que la vida nunca cojones va a ser lo que merezcas sino lo que consigas, porque cuando terminen todos los partidos, y la gente vuelva a su casa el domingo, sólo habrá dos personas en todo el mundo que hayan preferido jugar bien y perder. El resto mirarán celosos a los perros de la terraza de enfrente, porque pasan del fútbol y del amor, y ¡joder! porque se pasan la tarde follando y comiendo mientras un montón de gente busca excusas para seguir viviendo.

Yo quiero ser un perro.
Yo quiero ser tu perro.

4 comentarios:

  1. Paso del fútbol y el amor,
    pasa de mi.

    Yo también quiero ser un puto perro.

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  2. Te echaba de menos.
    y el otro día te dejé tirado con conocimiento de causa, por el puto hilo telefónico.
    Un besito enorme que cruce la península hacia el Este, hacia la ciudad que envidio...

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  3. "Pensé que la vida nunca cojones va a ser lo que merezcas sino lo que consigas"


    Me quedo con esto. A ver si consigo algo. Pero lo dudo.

    Saludos
    Guille

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  4. Qué bien escribes...! y qué casualidad encontrarme tus letras a tantos kilómetros de distancia; y a tantos kilómetros de distancia sentirme igual que tú...

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