domingo, 11 de noviembre de 2007

...de porque todo el mundo tiene prisa y tú solo sonríes los domingos...


La tristeza de Julia, como casi todo en esta vida, nació de una promesa y una traición, y esa tristeza la acompañó para siempre como un perro lazarillo acompaña a su dueño, sin rechistar. Por supuesto a ella le hubiera gustado encontrar un motivo o un desliz para engañar a su propia mirada y creer que la felicidad existe más allá de los días en que todo era mejor, y él estaba con ella, y ella le quería a él, y la distancia a pesar de ser una mentira, no dolía tanto como todas las mentiras. Y bueno, a Julia también le gustaban otras cosas, como coleccionar azucaritos, o pintar retratos, hacía retratos muy buenos en verdad, y una vez le habían ofrecido exponer en la galería de la Calle del Sol, pero por problemas de timidez y arrepentimiento decidió no compartir su obra. Tenía un miedo muy grande a que alguien le dijera que eso no valía nada, y terminar pensando, si es que no lo pensaba ya, que aquello significaba que ella tampoco valía nada.
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La palabra miedo resume muy bien lo que ella sentía todos los días al vivir, porque no entendía este mundo como un lugar donde pasar los días, sino como un reloj en el que consumirse.
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Además irremediablemente.
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Pero yo la vi sonreír y sé que fuimos felices.

7 comentarios:

  1. niño! lindo texto como de costumbre... igual ya no es este el unico medio por el que puedo leerte... te tengo mas cerquita por msn.

    besosss

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  2. http://www.fotolog.com/trappedbylove

    eso es plagio?

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  3. Oye tú! Tiempo sin leerte... Te leí un 12 de septiembre, día triste en el que quería distraerme leyendo, y esa entrada "a, b, c" me dio una bofetada...
    Será que tienes msn?

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  4. Es precioso.

    Es curioso como navegando, me topo un día con este blog, y encuentro en el algo con lo que me siento extrañamente identificada.

    Me gusta mucho como escribes.

    Un saludo, de una Julia que también pinta retratos.

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  5. Despiertas y son las seis, te bañas, te cambias, desayunas, haces y deshaces y no piensas que la hora que transcurre mientras vas camino a casa o a la escuela o a tí es tu vida, sólo éste momento, ésta hora es tu vida, tu momento único, todo lo que tienes...pero ella sigue esperando en la foto...¿qué espera?¿a quién?

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  6. joder, cuánto miedo oye, ni que fuese a venir un espontaneo a violaros y quemar vuestras casas ... y lo peor es que la peña se siente identificada y todo. Supongo que si de verdad os entristeciera este modo de entender las cosas os acabaríais suicidando, pero en realidad os da morbo esta visión dualista de las cosas, disfrutáis sufriendo.

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