viernes, 28 de noviembre de 2008

...vista cansada...(o ya no te veo, o "hipermetroastigmatismo visual")

Existen dos motivos principales por los que soy capaz de temblar: porque tengo mucho frío o porque pienso en el día en que me dijiste que no me ibas a olvidar. De entre estos dos motivos, cíclicamente tiemblo de frío pero ya casi nunca pienso en si me has olvidado. El olvido es un abrazo y un puñal. Es como querer y perdonar a la vez. Es como dolerte. Supongo que por eso prefiero no pensar en él.

Cuando duermo procuro no soñar con cosas extrañas como que puedo volar, o que hacemos el amor, porque sé que luego cuando despierte voy a echarte mucho de menos. Pero yo ya no mando en mis sueños. Lo procuro pero no lo consigo. En mis sueños follamos y volamos. Existimos.

Te quiero dar las gracias por cualquiera de las veces en las que has estado en mis sueños, aunque no te haya avisado o lo haya hecho con poco tiempo.

Porque eres, cuando estás, cuando te pienso, cuando te quiero y cuando me existes, como aquellas bolitas de luz que brillan en los cielos de noche y que algunos piensan que son estrellas, pero que en verdad somos tú y yo antes de volver a nacer.

Supongo que te quiero, porque sigues haciendo que todo esto sea misterioso y especial.

6 comentarios:

  1. Pues, como siempre, precioso. Y lo mejor de todo es que no puedas controlar tus sueños para que puedas llegar tan alto.

    Besos
    Vanessa

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  2. Es muy bonito lo que has escerito, sigue soñando, q esos sueños son los mejores!!!!

    Bsts

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  3. Me encanta la comparación entre volar y follar. Es muy ilustrativa, visceral, desgarradora (como dirían algunos).

    Un gran texto, al nivel de los más míticos suyos, un crack!

    Un abrazo

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  4. Tú y yo nunca hemos estado lejos, aunque lo parezca. Porque seguimos andando al mismo paso, aunque nos falte ese abrazo y Lyon como escenario. Porque soñamos con lo mismo y cuando despertamos hay lo mismo: azul y problemas diarios.
    Quizás tú estés un poco más cerca del mar, pero como en nuestro caso la distancia no importa es un detalle que podemos pasar por alto.
    Sigo echando de menos hablar más, acompañarnos más y querenos aún mejor.

    A veces, muchas veces, leo de tus letras lo que me callo porque no sé decirlo tan bien, tan exacto, tan preciso.

    Un gran beso, mochuelo.

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  5. Y a eso se reduce el Amor... a aquello que surge con quien consigue hacer todo misterioso y especial.

    Un fuerte abrazo desde el Otro Lado.

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