Los niños en el parque juegan, todavía
huerfanos del veneno del amor, a enredar
cabellos en el barro de sus manos,
y jurar bandera a un pedazo de cartón
mientras aún no es mediodía, y palomas cojas
con el pico roto, pelean por un sueño
robado a traición, llamado pan,
y nadie diría que lloro, porque lloro,
sentado sobre la aguja del reloj,
por miedo a caer en el olvido,
sin haberte dicho adiós
Esto es muy bonito...
ResponderEliminarTiene mucho sentimiento, me ha gustado! me ha gustado mucho...