viernes, 28 de abril de 2006

pim, pam, pum

Texto en archivo.

11 comentarios:

  1. las canciones; malditas tantas veces... tantas, tantas! precioso texto, de los de pasarse varias veces al día para visitarte.
    (El día 5 entrego en trabajo Dani!!! último esfuerzo :)

    ResponderEliminar
  2. Las bandas sonoras... qué le vamos hacer, seguimos cayendo siempre en las mismas trampas. Deberíamos entender que una letra es estática y que por lo tanto establece siemrpe los mismos márgenes. Hoy es una canción, ayer fue otra y mañana sonará una diferente... si no, estamos perdidos.

    ResponderEliminar
  3. ¿En serio existen los golpes de suerte?
    ...

    Yo no quiero una vida que duela pero a estas alturas, ¿Crees que se admitirán devoluciones?
    Al menos la banda sonora la elijo yo...

    Demasiado tristes tus letras para una bala perdida, que no me hacen pensar en trenes pero si en ausencias y en nodespedidas.
    En realidad sólo quiero volver a jugar...

    Musutxus; zortzi, bederatzi, hamar o los que quieras

    ResponderEliminar
  4. Cada canción que nos habla de lo que jugamos una vez y ahora toma otro significado.
    Me gustó pensar en ese tipo de veranos.

    ResponderEliminar
  5. una vida que duela de verdad. No este sinsentido de no sbber si estamos vivos de verdad u observamos la realidad en otra ubicación...
    jugar tal vez como cuando era niña en ese parque que guarda alguna herida...

    ResponderEliminar
  6. Que triste es ese instante en el que te das cuenta de que olvidas te como jugar... y que triste son todas las canciones que elegimos a veces. Siempre pasa, luego, que cuando menos te lo esperas y a traición, aparece una canción alegre...

    ResponderEliminar
  7. yo creo que hay muy pocos que sepan vivir (ojo, vivir, no sobrevivir) con unas cuantas raciones de música triste al día...

    la gente tiende a controlar, a relativizar, a racionarlo todo... y lo más frecuente a la par que triste (perdón por la redundancia) es la impostura y la frialdad de ciertas actitudes...

    si duele, que duela de verdad...

    al fin y al cabo, como decía ray loriga, si todas mis desgracias puedieran convertirse al menos en canciones tristes, por lo menos serían hermosas...

    un abrazo!

    ResponderEliminar
  8. justo estos días pensaba en eso... en las canciones tristes... que entristecen los días antes de que los días puedan entristecerlas a ellas.

    malditas...

    "hay muy pocos que sepan vivir (...) con unas cuantas raciones de música triste al día"
    me quedo con la frase de xavi.

    bonito texto.

    ResponderEliminar
  9. No creo que tú vivas de fogueo, disparas bien para ser sólo un bala perdida... pero al final, con canciones tristes o sin ellas, con bandas sonoras sonando... siempre todos cogemos el tren que descarrila...

    un saludo

    ResponderEliminar