jueves, 17 de marzo de 2005
c'est sacré
Vivir rodeado de ganadores compulsivos, puede hacerte sentir pequeño, diminuto y frágil cuando realmente, qué cojones, solo eres frágil, pequeño y diminuto. Sales a la calle pensando que, ojalá que llueva, porque tú a veces como ya te dije alguna vez, también llueves, y me mojas, y me empapas, y me desdibujas queriendo o sin querer. Sales a comerte el mundo, pero el asfalto es duro, y morder la tierra, habiendo estado en el cielo, es una contradicción patéticamente romántica, para alguien que como tú, siempre tuvo vertigo a los corazones voladores. Es lamentable, digo..soy lamentable, realmente esto también lo es, y tu..pero así están las cosas, esperando el rojo de las lagrimas, el azul de los abrazos, y el verde de las sonrisas, para dibujar en dos dimensiones el placer de vivir este ultimo dia, como si mañana no tuviera que ser igual que hoy. No.
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Para mi son más bien rojitos...
ResponderEliminarEscuche la canción de Rico "Suerte" (la puede encontrar en algún recopilatorio de Nacha Pop o Nacho G Vega). Me recuerda al inicio de tu texto.
ResponderEliminarEs impresionante como escribes amigo