
Ya no estoy para suspiros baratos entre cafés cortados, ni para gritar excusas por la calle. Me rendí a la evidencia de las madrugadas vestidas de tú, y pavimento mojado. Tiemblo. A las cinco de la mañana, cada día tiemblo, y el motivo hace años que no existe. Robaría todo lo que echo de menos, pero no a ti.
Cuando llega el verano me desmayo habitualmente, entre acordes y notas, que antes recitaban tus labios. Yo te tocaba.

Después de varios meses, por fin he escrito la canción en el tren, un parrafo en cada vagón, un verso en cada ventana. No ha sido duro. No es duro rendirte un tributo tardío. Lo duro es pensar que mañana llamarás a la puerta, y saber que no es verdad.

Después de varios meses, por fin he escrito la canción en el tren, un parrafo en cada vagón, un verso en cada ventana. No ha sido duro. No es duro rendirte un tributo tardío. Lo duro es pensar que mañana llamarás a la puerta, y saber que no es verdad.
Seguir enamorado de un recuerdo, de tu promesa, y de nuestra canción, no entraña mayor riesgo que el de estar enamorado, y sin embargo tú me dirías que no me conviene. Ellos no me dicen nada. Te he escrito una canción, y aunque no la vas a oír, te la cuento igual, y así recuerdo cuando tú me cantabas tus historias de parque y cigarrillo. Sabes que mataría por estar a tu lado, por cada noche en la que te fallé.
No elegí las circunstancias, nunca elijo. Y ahora vivo deshaciendo los nudos de mi garganta.

..intacto el corazón ..

..intacto el corazón ..
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarO_O
ResponderEliminarSe de lo que hablas.
No estas solo en tus palabras.
Un abraZo.
Veo tus botas frías
ResponderEliminarjunto a tu ropa recién doblada
la noche que desfilan
soldaditos de lata.
No te despidas,
no te derritas,
miss camiseta mojada.
Veo tus ojos tristes
con la cara recién lavada
hieren la piel de tigre
de tus botas gastadas.
Deja que brillen
cuando deslicen
sobre la hierba mojada.
Tiemblan, como si fuera la primera vez,
como si fueras a largarte después
y no quisieras.
Reina en las ciudades sin nombre,
en estaciones desiertas
mantienen en vilo el dolor.
Tiemblan, como si fuera la primera vez,
como si fueras a largarte después
y no quisieras.
Veo tus botas tristes
y papeles pintados.
La noche que te fuiste,
yo salí disparado.
No te compliques
cuando aterrices.
Es un terreno embarrado.
Tiemblan, como si fuera la primera vez,
como si fueras a largarte después
y no quisieras.
Reina en las ciudades sin nombre,
en estaciones desiertas
mantienen en vilo el dolor.
Ella era ella.
Quique González - Miss camiseta mojada
ResponderEliminarDisco: Pájaros mojados