domingo, 31 de octubre de 2004

señor trapo

El viento sopla, pero no rompe el silencio, silba pero no se oye, solo se nota en su rostro deshilachado, le viene de cara, él va vestido con un traje negro, y un sombrero, los puños de la camisa están rotos, y su ojo derecho también, avanza lento por el lado exterior de la berja, la reja parece cerrada con candado, pero él avanza igual, la maleta pesa y nadie le va a ayudar, está solo, le acompañan las hojas de los arboles, mustias y tediosas, y la arena seca que camina contra él..él no camina, se arrastra..apenas tiene fuerzas para cargar con ese pasado..llega a la puerta, y ve el candado, abierto, en una cadena, rota..la empuja lentamente, y siente que el hierro oxidado se mueve por primera vez en muchos años..la estación parece abandonada, como él lo parece también. Conoce perfectamente el lugar, fue su rutina durante años, pero hoy todo está gris, los bancos están rotos, y el tejado tiene mas agujeros que otra cosa, la taquilla tiene los cristales repartidos como un puzzle por el suelo, "se rompieron de viejos, como algún día me tendría que romper yo..-piensa él-", mientras mete su cabeza de tela entre las vidrieras vacías..el reloj de la estación pendulea en un vaivén suave..chirría..es el aire, que baila con él..el paisaje es desolador, no hay vida, no hay luz, se siente tan muerto como sólo, y de verdad, está muy solo..ya perdió el tren una vez, por eso pesa tanto la maleta..mira los anuncios de la pared, Greta Garbo no tenía ni cuarenta años, y ahora ya está muerta..piensa en como el tiempo pasó más deprisa desde que se retrasó su vida..todo es lento, su respirar entre algodones negros, su andar, es un quijote derrotado, no puede ni hablar..lo está sintiendo todo por dentro..de repente, sobre la mesa del bar, encuentra un billete, lleno de polvo, sin fecha, sin vía, sin destino..lo sopla suavemente, y el polvo cae al suelo, como tantas veces había caído él..se puede leer, no sin dificultades.."vía 1, 18:15.."..es justo la hora que marca el reloj..que sigue bailando con el viento..de la nada, se oye un ruido..de tren..una maquina antigua..se da la vuelta, gira la cabeza, y ve llegar un tren..su tren..se pone camino de la maleta..el tren va muy deprisa..el los vagones ya descansan en el andén, y él apenas está llegando a la otra punta del edificio a coger la maleta, llega, respira..reúne todas las fuerzas que puede, e intenta levantarla..está agotado..la arrastra, se arrastra..se dirige hacia la puerta, los segundos se le clavan en la sien, tic, tic, tic..nota el pinchazo, no puede o no sabe ir más rapido, se niega a abandonar la maleta, y a olvidar el pasado, no puede avanzar..llega a duras penas a la puerta, el tren saca humo, silba..y empieza a arrancar, está muy cerca, apenas 3 metros, la maleta se engancha con la puerta, y él intenta avanzar, no puede desengancharla, está muerto, no tiene aliento, tira, pero sus brazos de tela apenas pueden con el peso de una vida, el tren se está yendo, avanza tan lento como él, pero avanza..él está empecinado en llevarse la maleta, el tren acelera, a él le cae el sombrero, se empapa, inspira, deja la maleta, e intenta correr con su cojera textil, los zapatos de madera dificultan sus movimientos, anda, anda, no anda..está quieto..se acerca al andén y estira el brazo, pero el último vagón se le escapa por centímetros, ni lo ha tocado, se arrodilla, su botón derecho cae al suelo, la maleta sigue en la puerta, llora, aunque no puede llorar, y mira al suelo, ha perdido el tren por segunda vez, y ya no le queda nada, la soledad ya la tenía, y la maleta también, por el hueco del ojo derecho, empieza a caer la arena que lo rellenaba, llora arena, llora la sangre que no tiene, está muriendo, y nadie puede hacer nada, intenta coger la maleta por última vez, y su traje de tela sin vida, cae desplomado..la arena se va con el viento también, la tela se queda, él se marchó..

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